CARACTERÍSTICAS DE LAS PERSONAS VATA


Como el viento, las personas en las que predomina Vata son mutables, y la irregularidad será muy patente en su constitución física y emocional. Pueden ser muy altas o muy bajas, con una estructura delgada o irregular y una constitución ligera. Pueden tener los dientes torcidos o los ojos irregulares o quizás la nariz no sea recta. 

Su peso puede cambiar con rapidez y, cuando están tristes o estresadas, pierden peso con facilidad. A algunas les resulta imposible coger kilos mientras que otras adquieren sobrepeso por el estrés, los problemas digestivos y una mala alimentación. Tienden a tener huesos prominentes y articulaciones que chasquean a menudo. Su apetito es variable: a veces están famélicos mientras que otras no tienen hambre en absoluto. Eso hace que tiendan a comer de forma irregular, pues les resulta difícil estarse quietos. Sin embargo, si no comen con regularidad se vuelven hipoglucémicos y pueden sufrir desmayos o debilidad fácilmente, lo que les angustia aún más.

Las personas con predominio Vata tienen a sentir mucho el frío y pueden tener mala circulación, y cualquier síntoma que presenten tienden a empeorar con tiempo frío. Les encanta el calor y el sol. Como son tan activos y consumen tanta energía, los tipo Vata tienden a secarse. Pueden tener la piel o el cabello secos, pero la variabilidad que los caracteriza hace que algunas partes de su piel puedan ser secas mientras otras son grasas. Su piel puede cubrirse de arrugas cuando son aún comparativamente jóvenes. 

Los que tienen un Vata elevado tienden a sufrir sequedad intestinal y estreñimiento. Debido a sus digestiones erráticas, pueden presentar gases, hinchazón y molestias y tienden a ser propensos a trastornos intestinales, como el síndrome de colon irritable. Las mujeres Vata son propensas a tener ciclos irregulares y a menudo pierden la menstruación debido al estrés, la sobreactividad o la falta de peso; su sangrado tiende a ser ligero y puede estar acompañado de dolores abdominales.

Las personas Vata son activas e inquietas y les cuesta relajarse. Su dormir suele ser ligero y fácilmente perturbable, con muchos sueños, y pueden sufrir pesadillas e insomnio. Se sobreestimulan con facilidad y superan sus recursos de energía. Su vitalidad tiende a ser baja y se cansan enseguida, aunque sigan esforzándose al usar su energía nerviosa hasta quedar exhaustos. El ejercicio vigoroso, como correr o hacer aeróbic, agravará los síntomas, aunque temporalmente se sientan mejor. El ejercicio suave, como yoga o taichi, es más adecuado, y necesitan relajarse.

Suelen tener mala memoria, falta de concentración, miedo y ansiedad, y pueden padecer problemas nerviosos, como desorientación, ataques de pánico y variaciones anímicas.

Cuando están equilibradas, las personas con mucho Vata en su constitución son brillantes, entusiastas, creativas, llenas de ideas nuevas y de iniciativa, idealistas y visionarias. Piensan rápido y les encanta estar con otras personas. Disfrutan con los viajes y los cambios. Se les da bien iniciar algo, pero no necesariamente seguir su desarrollo. ¡Se puede obtener una pista de su constitución observando cuántos proyectos tienen en marcha en un momento dado o cuántos libros hay sin terminar en su mesita de noche! 

TE GUSTARÍA PEDIR UNA CONSULTA Y APRENDER CÓMO EQUILIBRAR TU VATA?

CONTACTA AQUÍ